
Hace ya tanto tiempo que no escribo una entrada en el blog que casi me parece raro hacerlo, pero os aseguro que no es por pereza o por desidia. Ha llegado un momento en que me he convertido en una esclava al cien por cien. Es cierto que mi Amo tiene la deferencia de permitirme trabajar en mi profesión y que eso ocupa las mañanas de todos los días, pero el resto del tiempo mi única labor es ser su esclava, someterme a sus decisiones y cumplir con mis obligaciones. Como es lógico, eso me deja poco tiempo para otras cosas y una de ellas es la de escribir en este blog que empecé un día con tantísima ilusión.
Incluso he pensado en cerrarlo por esa imposibiidad casi total de mantenerlo en funcionamiento pero lo cierto es que me da pena acabar con él, después de todos los sueños que tenía al crearlo, la mayor parte de los cuales ya se han cumplido. Por eso, he decidido mantenerlo abierto e intentar actualizarlo lo más frecuentemente posible. Ojalá lo consiga pero si no, os pido que me perdonéis por haberme embarcado en algo que no pueda llevar adecuadamente. Sé que mis amigos y mis seguidores se merecen algo mucho mejor.
Espero no defraudarles del todo.





