miércoles, 7 de marzo de 2012

Disculpas




Hace ya tanto tiempo que no escribo una entrada en el blog que casi me parece raro hacerlo, pero os aseguro que no es por pereza o por desidia. Ha llegado un momento en que me he convertido en una esclava al cien por cien. Es cierto que mi Amo tiene la deferencia de permitirme trabajar en mi profesión y que eso ocupa las mañanas de todos los días, pero el resto del tiempo mi única labor es ser su esclava, someterme a sus decisiones y cumplir con mis obligaciones. Como es lógico, eso me deja poco tiempo para otras cosas y una de ellas es la de escribir en este blog que empecé un día con tantísima ilusión.
Incluso he pensado en cerrarlo por esa imposibiidad casi total de mantenerlo en funcionamiento pero lo cierto es que me da pena acabar con él, después de todos los sueños que tenía al crearlo, la mayor parte de los cuales ya se han cumplido. Por eso, he decidido mantenerlo abierto e intentar actualizarlo lo más frecuentemente posible. Ojalá lo consiga pero si no, os pido que me perdonéis por haberme embarcado en algo que no pueda llevar adecuadamente. Sé que mis amigos y mis seguidores se merecen algo mucho mejor.
Espero no defraudarles del todo.

miércoles, 11 de enero de 2012

Fin de la incomunicación




Hoy mi vida de esclava al servicio de mi Amo ha vuelto a la normalidad. Una vez acabado el periodo que mi Señor estableció como de castigo y durante el cuál no me iba a dirigir la palabra ni mansdar ninguna orden nueva a las que tenía ya establecidas ha llegado, por fin, a su término. Y yo vuelvo a sentirme feliz.
He de reconocer que mi comportamiento durante las últimas semanas ha dejado mucho que desear, lo he comprendido cuando mi Amo me lo ha explicado, cuando ha puesto sobre la mesa los incumplimientos y la forma de comportarme y no he tenido otro remedio que, por convicción no por obligación, darle la razón y pedrile que me perdone prometiéndole que a partir de este instante todo cambiará y volveré a ser la esclava fiel y servidora que él quiere de mí.
Al mismo tiempo quiero darle las gracias por haber recapacitado sobre sus primeras conclusiones, dar las gracias a las otras personas que, en su nombre me adiestran cuando él no está, y decir que cada vez me siento más esclava y más sometida a sus deseos.

miércoles, 4 de enero de 2012

Castigo



Hace unos días olvidé enviar el correo de control que mi Amo me exige por las mañanas. En realidad, no me olvidé, sino que en el transcurso de una jornada de trabajo extenuante y tremendamente agobiante, llegó un momento en que no me acordaba si se lo había mandado o no y como no tenía tiempo ni forma de dejar el trabajo para comprobrlo, lo dejé estar.
Esa misma tarde, cuando mi Amo me preguntó la razón de que no me hubiera sometido a su control, le conté la verdad y le pareció tan mal que me impuso un castigo inusual. El estar durante una semana sin dirigirse a mí para nada, es decir, que él no iba a dar señales de vida pero yo tenía que seguir cumpliendo con todas mis obligaciones.
Tengo la suerte de que mi Señor me deja expresar mi opinión en los diferentes asuntos, siempre que lo haga con el respeto debido y acate sus órdenes. Por supuesto, he acatado con respeto el castigo y si llevo bien las cuentas mañana día 5 acabará. Lo que quiero decir hoy es que, no porque lo haya impuesto mi Amo sino en general, me parece un castigo injusto y que tiene muy poca ejemplaridad. Naturalmente, yo le podía haber dado cualquier excusa para justificar no haberme sometido a su control pero qué esclava sería mintiendo a mi Dueño.
Digo que no es un buen castigo porque en vez de estimular para tener un mejor comportamiento en el futuro, desestimula; porque en vez de hacer que la esclava se sienta culpable de haber cometido un error, la hace vícitma de una decisión que me parece injusta. Creo que en una relación BDSM tanto el Amo como a esclava tienn sus obligaciones y no creo que sea una solución que si uno no las cumple, el otro tampoco lo haga.
Personalmente, me ha hecho mucho daño, pensaba que al menos recibiría un deseo de buen Año Nuevo pero no he tenido más que silencio.


Bueno, espero que a mi Amo no le parezca mal esta reflexión y vuelva a repetir la experiencia, un castigo que he cumplido fielmente y acatado con todas sus consecuencias pero que no me parece justo.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Felicitaciones


Deseo una Feliz Navidad y Año Nuevo a todos los que siguen este blog y a aquellos que me han apoyado y me han ayudado en tiempos que fueron muy difíciles para mí. A todos muchas gracias.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Al final del túnel


Hoy ha sido un día enormemente triste para mí. Desde hace algunos meses vengo tratando en el hospital a una enferma anciana con un accidente vascular cerebral. Un día, la vi particularmente deprimida y le pregunté qué le pasaba. Me respondió que estaba pensando en la muerte y que ella, que no era creyente, sabía que después no existía nada. Mientras trataba de animarla y de decirle que no se iba a morir, me comentó que algunas personas le habían contado que después de la muerte se veía un largo tunel al final del cual existía un gran resplandor, que, según ellas, era el lugar en el que se hallaba la otra vida. Que según se contaba, en esos instantes cruciales se gozaba de una gran tranquilidad y de una maravillosa sensación. Le dije que era cierto, que yo también lo había leído y que cuando nos muriésemos las dos nos veríamos de nuevo en aquel sitio.
Durante las siguientes semanas procuré visitarla con la mayor frecuencia que pude, ya que no era enferma mía, y siempre sacaba a relucir el mismo tema, el tunel y la luz. Luego, siempre añadía: "Pero yo no creo en eso".
Esta mañana la he visto por última vez, tal vez un momento antes de que entrara en coma irreversible. Me llamó con la mano desde su cama y cuando me acerqué, me sonrió. "Gracias a usted, doctora, pienso que voy a ver esa luz".
Me entraron muchas ganas de llorar. Le dije que por supuesto que la iba a ver, que todos la íbamos a ver algún día. Luego, cerró los ojos y yo me fui a continuar con mi trabajo. Antes de terminar mi jornada, me enteré de que había muerto.
Es difícil describir lo que se siente en una situación así. Mi primer sentimiento fue de inmensa tristeza, hasta el punto de que se me saltaron las lágrimas, yo que he visto morir a tanta gente. Pero luego pensé que a lo mejor en esos instantes, estaba atravesando ese tunel y acercándose al gran resplandor. Puede que sea una tontería, pero ¿quién puede saberlo?

lunes, 7 de noviembre de 2011

Azotes




En mi opinión, el acto de entrega más importante que una esclava puede tener con su Amo es el de ser azotada por su Amo. Es verdad que todos son importantes y que cada esclavo y esclava tendrá el suyo pero el hecho de ser encadenada a una pared y sentir el contacto del látigo o de cualquier otro instrumento sobre la piel, el dolor tan profundo del inicio y la sensación de que ese dolor va disminuyendo conforme van llegando los azotes hasta conseguir alcanzar un estado diferente es lo que, personalmente, más puedo entregar a mi Señor.
Me gustan el látigo, siempre que el Amo sepa usarlo y no azotar zonas que no quería y la fusta que, produce además una sensación superior de humillación. Me gustan menos la vara, seguramente por el tipo de dolor que ocasiona aunque puede que también por ser la más dolorosa y me gusta la sensación que produce la alternancia del azote y del roce de la mano del Amo o el pequeño masaje que alivia la quemazón y eleva el nivel de protección que una esclava debe sentir hacia su Amo

jueves, 27 de octubre de 2011

Nueva orden


Desde esta semana mi Amo me ha ordenado que intensifique mi adiestramiento como yegua o ponygirl y para ello ha decidido que dedique la tarde de los viernes a esa práctica. Hasta ahora ya dedicaba los fines de semana a ello pues lo que mi Selñor desea es tener una yegua de la que disfrutar plenamente y desea que sea alguien prácticamente perfecto. Por eso, he de entrenar en el trote, galope, etc. También en la convivencia con otras esclavas que son entrenadas en la misma actividad y con verdaderos animales en una cuadra para observar sus movimientos, gestos, etc.
Como integrante del BDSM es una práctica que a mí me parece bastante aburrida y repetitiva pero mi deber es satisfacer los deseos de mi Amo y a ello me dedicaré con todo mi ahinco y con el mayor esfuerzo. Esto y las prácticas en la mazmorra con los azotes, bondage, potro y demás utensilios es lo que ocupa toda mi actividad como esclava, eso y las órdenes directas que me va dando, las labores de criada, el control permanente, la falta de intimidad y una sumisión que es prácticamente total.